Antes de cada lavado, revisa que la ropa no tengan ningún elemento en los bolsillos.
Procura comprar un jabón de buena calidad.
Revisa que las mangueras no estén rotas o dobladas.
Una vez por mes limpia el interior de tu lavarropas realizando un lavado con vinagre
Desconecta el lavarropas y limpia su exterior con un paño suave.
Evita la sobrecarga.
Si no vas a usar el lavarropas por varios días, desenchúfalo y desconecta el suministro de agua.
Después de cada lavado, deja la puerta abierta para evitar la acumulación de humedad